

Por su buen estado de conservación y su valor histórico, el palomar es una de las joyas del complejo Lo de Urriza.
Ya se restauraron sus nichos interiores y sus paredes exteriores, y se colocó un piso de tacos de madera para que quienes visitan Lo de Urriza puedan recorrerlo y apreciar la estructura desde adentro, como hacen hoy los grupos escolares.


